Farrera y el Centre d'Art i Natura
A pesar
de ser el pueblo más alto de la Coma
de Burg, su
encaramiento al Sur de Farrera y la apertura del valle
hacia el oeste, lo convierten en un espacio natural muy
soleado que favorece el hábitat humano. Aún así, las
inclemencias invernales en un año normal se dejan notar con
nevadas importantes y temperaturas bajas. Se tienen
referencias escritas de la existencia del pueblo desde hace
más de 1000 años.
Después
de perder población des de finales del S.XIX, hace tres
décadas que la población se ha estabilizado alrededor de 25
habitantes. En el 2004 murió Marsal,
el último vecino descendiente de nuestro valle, dejando a
los vecinos huérfanos del conocimiento más tradicional. La
ganadería es la última actividad ancestral que perdura en
nuestros valles, ovejas, vacas, caballos,.. forman parte de
nuestro paisaje.
Farrera
es también el municipio formado por cinco núcleos
más: Burg,
Montesclado, Mallolís, Glorieta y Alendo.
Tiene
una extensión de 63,5km2 que van desde los 900 m de altura
al fondo del barranco de Glorieta, hasta los 2515 del Pico
de la Màniga.
El 50%
de nuestro territorio forma parte del Parc
Natural de l’Alt Pirineu. Aunque
la población oficial es de 138 habitantes (censo 2006),
permanentemente viven solamente una sesenta
personas.
El nuestro es un clima de alta montaña que se caracteriza por la variabilidad. Las precipitaciones son bastante repartidas durante el año pero más abundantes en otoño y primavera. El ambiente es seco, cosa que facilita la resistencia al frío y al calor. El invierno pude ser duro, con temperaturas bajo cero por las noches y a veces durante el día. Las nevadas pueden ser abundantes entre finales de noviembre y abril. Aún así, son habituales los largos intervalos de tiempo soleado con temperaturas suaves durante el día. Las noches son frescas incluso en la cima del verano. Durante julio y agosto pude hacer bastante calor. Para cualquier época del año recomendamos: ropa de abrigo, impermeable, sombrero y buen calzado y protección solar.